Laboratorio de Limnología

La importancia del estudio de los cuerpos de agua continentales radica, en parte, en que éstos pueden considerarse indicadores del estado de sus cuencas, ya que reciben, procesan o entierran los materiales del medio circundante. Los procesos ecosistémicos de producción primaria y respiración de los cuerpos de agua (metabolismo) proporcionan una idea integradora del estado de “salud” de los sistemas acuáticos. El balance entre ambos procesos determina si un cuerpo de agua es autotrófico y sumidero de carbono (mayor producción primaria) o bien heterotrófico y fuente de carbono para la atmósfera (mayor respiración).

Más del 4 % del sector argentino de la isla de Tierra del Fuego está cubierto por agua en la forma de lagos, lagunas, ríos y arroyos, emplazados en 4 grandes regiones diferenciadas pero relativamente próximas entre sí: estepa, transición, cordillera y turbal. Por lo tanto, el ecosistema fueguino nos brinda la posibilidad de poder dilucidar los mecanismos y factores ambientales y biológicos que gobiernan los principales procesos metabólicos ecosistémicos en sistemas contrastados en cuanto al tipo de sustrato, aporte de material alóctono, penetración de luz, contenido y disponibilidad de nutrientes, entre otros factores.

Por otro lado, la introducción y posterior proliferación del castor ha traído aparejada alteración más grande a nivel de paisaje de los bosques y arroyos sub-antárticos de los últimos tiempos. Sin embargo, estos ecosistemas no han sido aún abordados intensamente desde una perspectiva limnológica.

En el Laboratorio de Limnología del CADIC nos proponemos estudiar el balance metabólico en cuatro tipos de cuerpos de agua: lagunas asociadas a turberas, lagunas glaciarias, lagunas de estepa, y en arroyos impactados por castores. Además se propone analizar el flujo de carbono en la trama trófica y emisión de gases de efecto invernadero (principalmente dióxido de carbono y metano), y su fluctuación temporal en dichos cuerpos de agua. El seguimiento en el tiempo de las variaciones en el comportamiento de estos sistemas como fuentes o sumideros de carbono para la atmósfera se proyecta como objetivo a largo plazo.